HISTORIAS DE LA CIUDAD, LA NOCHE, LOS AUTOS Y LA RUTA

HISTORIAS DE LA CIUDAD, LA NOCHE, LOS AUTOS Y LA RUTA

"Ya he escrito toda la carretera. He ido rápido porque la ruta es rápida. Es sobre tí, sobre mí y sobre el camino"
(Carta de Jack Kerouac a Neal Cassady fechada el 25/5/51)





jueves, 10 de diciembre de 2015

CARTA DE UN FIERRERO A SU HIJO

(Dedicado a mi hijo Mateo, nacido el 18/11/15)

         Tomado fuertemente a la mano de tu madre, estuve allí cuando llegaste. En ese instante fundacional, marcado en la eternidad, cruzaste tu mirada con la mía y tu llanto –que fue mi risa– sonó como el rugido del joven león que recién arribado a la selva anuncia el comienzo de su reinado, espantando a las jaurías de oscuras hienas del infierno.
            Fue el triunfo del imperio de la luz por sobre las tinieblas y sus fantasmas temerosos.
            Luego te tomé en mis brazos, que fueron más fuertes que nunca, te aferré a mi corazón en un abrazo que durará por  siempre y te juré que jamás te abandonaría.
            Bienvenido a la ruta, mi pequeño guerrero. “Welcome to the jungle” como decía aquella canción de mis tiempos que ya te haré conocer, como tantas otras pertenecientes a una época dorada donde mi generación fue parte de ese milagro llamado rock n`roll. Te contaré historias de guitarras estridentes y corazones rotos. Te contaré cuando pude ver en vivo a Luca, a Cerati, a Federico, a Miguel Abuelo, a Cobain y Michael Hutchence de los INXS. Esas leyendas cuyos nombres leerás en los libros donde se escribe la historia de quienes ofrecieron sus vidas al fuego eléctrico dejándonos sus canciones. Te contaré de mis noches en sótanos, bares y discotecas. Noches que se transformaron en mañanas que destellaban en los ojos de los vampiros de mi especie quienes nos reagruparíamos en la siguiente luna para nuevas y  románticas cacerías piratas.
            Bienvenido a la ruta, hijo del viento y las estrellas. Antes de que duermas voy a contarte un cuento bajo el cielo de una noche cálida en la que volarán tus sueños, y creeme que tengo muchos relatos para contarte. Algunos dicen que soy bueno como narrador. Cuentos de carreteras perdidas y de héroes inmortales. De batallas donde los fierros clásicos desafiaban al imperio del plástico, cuentos de pumas, de fantasmas y de dragones. Algunos que incluso mi abuelo me contaba, ese mismo viejo sabio que a veces aparece en mis historias. Cuentos que te harán volar con tu imaginación a fantásticos reinos donde aventureros en autos de hierro rescatan bellas princesas soñadoras.
            Bienvenido a la ruta de los gladiadores, hijo mío, ya que no nacimos como parte de la realeza sangre azul. Nuestra sangre es caliente y se derrama por causas justas o por  locas utopías.  Nunca le falles a un amigo, algún día él también te dará una mano cuando la necesites mientras los cobardes de siempre te ignoren. Podés enamorarte una y mil veces, y estate seguro de que romperán tu corazón; pero te levantarás hasta llegar al alma de esa que te soñaba aún antes de conocerte.
            Solo podrás confiar en unas pocas cosas en esta vida que inicias: en tu madre, en mí, en los perros…y en los autos clásicos. El día de que le des arranque a un auto de seis u ocho cilindros y lo aceleres sintiendo ese olor a nafta, y el rugido de ese motor, sentirás que algo en vos cambió para siempre y ya no habrá vuelta atrás. De eso están hechos los verdaderos hombres, allí sabrás que ningún sueño de libertad es imposible, y solo es cuestión de girar la llave, poner en marcha y salir a buscarlo.
            Bienvenido a la ruta, mi nuevo compañero de carretera. En este camino conocerás amigos mecánicos que entre mate y mate te demostrarán que son más de fiar que ese estúpido nerd graduado en Silicon Valley y que acaba de diseñar el primer auto híbrido argentino. Conocerás chapistas, carburistas, chasistas, y toda clase de locos forjadores de esta maravillosa cultura del metal pesado.
            Palabras como Chevy, Falcon, Valiant, GTX, Torino y tantas otras, se te volverán familiares. Comprenderás que los mejores planes surgen de charlas en las cafeterías de las estaciones de servicio. Y cuando aceleres por una ruta despejada con el sol en el horizonte entenderás por fin de que hablaban todas esas letras de rock que te haré conocer.
            Recorreremos pueblos perdidos con personajes misteriosos y protagonizaremos nuevas historias extraordinarias. Te presentaré a los locos amigos que aparecen en mis cuentos para que veas que son reales. Pararemos al costado del camino para comer un asado con ellos, y luego seguiremos adelante. Aprenderás a percibir el perfume de los caminos cordobeses allá por la ruta 38, y también a disfrutar del aroma de la sal marina cuando surquemos el camino de la costa, y al regreso a la ciudad, el olor de la lluvia sobre el asfalto de las calles te hará saber que retornamos a casa, solo para planificar nuestro próximo viaje. A pura nafta súper.
            Siempre voy a protegerte, mi pequeño ángel del camino. Como alguna vez escribiera en otra historia: no voy a soltarte, no voy a dejarte caer. Tengo infinitas heridas en el cuerpo y en el alma que me hicieron más fuerte y más sabio, quizá también para enseñarte a no cometer mis errores. Algunas cicatrices dignifican e inspiran respeto a quien sobrevivió para contarlo. He perdido muchos buenos amigos que cayeron en batalla y a los que nunca olvido. Y debés saber que cuando ahora te tengo en mis brazos y veo la inocencia de tus ojos que me miran con asombro, sé que todas mis luchas sirvieron para ser tu mejor custodio. Te enseñaré a sobrevivir en la noche, ese apasionante territorio con sus miles de trampas mortales. A mí nadie me enseñó y aprendí a los golpes. No es fácil, pero se aprende.
            Bienvenido a la ruta, regalo de Dios, de seguro algún día armaremos algún acorazado de cuatro ruedas con un gran motor naftero que nos llevará juntos a escribir nuevas páginas de este libro de aventuras que para vos recién comienza. Lo rescataremos del óxido y del tiempo, y sentirás que es tuyo para siempre. Sé que en algún lugar hay uno que te espera.
            Y así, cuando llegue el momento, finalmente estarás listo para la carretera y te dejaré libre para que hagas tu propia historia, sabiendo desde luego, que siempre contarás conmigo. Mientras tanto, y hasta que llegue esa instancia: aferrate a mi mano. Bienvenido a la ruta de la vida y de los sueños. Kilómetro cero.                   


                                                           Por César Rodríguez Bierwerth

25 comentarios:

  1. Sencillamente "un nuevo comienzo"...impecable,como siempre Cesar .

    ResponderEliminar
  2. Sin Palabras Cesar!!!! Excelente!!! Si algo hicimos juntos fue Viajar en el tiempo y transformar a La Maga en lo que deberia SER!!!. Y cuando llegue el tiempo y Mateo este listo, su corcel metalico estara ahi, listo para nuevas aventuras y sabre que la dinastia continuara y que fui parte de ella. Ale

    ResponderEliminar
  3. Qué grande amigo de tantas noches de insomnio, te felicito por Mateo y por tu cuento , que como siempre me emocionó como la charla con aquel puma,o como el cielo que lloraba, pero esta vez fue una emoción de alegría.Genio César! Y a vos Mateo , como dice tu padre Welcome to the Jungle.Un abrazo fierrero desde Córdoba Capital. Mauro.

    ResponderEliminar
  4. El sentimiento puro en cada palabra, muy bueno cesar. Genio me senti identificado con tus lineas desde el corazon

    ResponderEliminar
  5. Puro sentimiento en cada palabra cesar, muy identificado me siento a travez de este cuento magico. Gracias por estas lineas que llegan a la pasion de cada loco de los clasicos argentinos

    ResponderEliminar
  6. El sentimiento puro en cada palabra, muy bueno cesar. Genio me senti identificado con tus lineas desde el corazon

    ResponderEliminar
  7. Muy emocionante tu carta. Fuimos papás hace un poco más de un año y nuestro Manu ya tiene miles de kilómetros de ruta. Una sensación inigualable. Saludos y buen año! Cecilia

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Saludos y felicidades para ustedes tambièn, Cecilia.

      Eliminar
  8. Qué bueno César! Felicitaciones y gran abrazo! Ahora Mateo a prepararse para la ruta y el heavy metal, un nuevo compañero para los caminos que siempre nos llaman. Bienvenido a la vida y a la pasión fierrera. Y a vos amigo César seguí dándonos estas emociones. Martin , de San Telmo.

    ResponderEliminar
  9. Muy bueno lo que escribiste César, como nos tenés acostumbrados, excelente, y muy grande la emoción de tu heredero de fierros legendarios y rutas que esperan. Abrazos y que sigas llenando de lágrimas de alegría los ojos de tus seguidores. Manuel, de Quilmes.

    ResponderEliminar
  10. Comenzar una nueva vida , un desafío, un hijo es un gran compromiso, y es para siempre, pero es maravilloso, sobre todo para nosotros , los Señores de la Ruta, es bueno transmitir esta pasión fierrera a los que nos siguen, y a nosotros nos gustan los desafíos.Felicitaciones , hermano, te abrazo desde Adrogué. Darío.

    ResponderEliminar
  11. Lo escribiste con el corazón hermano, te felicito! Y vamos los fierreros, te seguimos siempre. Aldo, de Temperley.

    ResponderEliminar
  12. Bienvenido Mateo, ya pronto te vamos a ver en nuestros encuentros, en las caravanas, felicitaciones Cèsar, tu Carta emocionante, nos vemos .Marcelo, de Capital.

    ResponderEliminar
  13. SIEMPRE ME EMOCIONAN TUS PALABRAS, PERO ESTA CARTA A MATEO ES ESPECIAL. FELICIDADES AMIGO QUERIDO, TE MERECES TODO, X SER TAN BUENA GENTE. MYRIAM

    ResponderEliminar
  14. Los Bandidos todavía seguimos y queremos conocer a Simba el nuevo cachorro futuro rey dela Selva ahi vamos a estar asegurándonos de que no se confunda de camino siempre ayudando a Cesar y familia gracias por agrupar a todos los fierreros! Abrazo amigo de Hierro

    ResponderEliminar
  15. Se extrañanntus cuentos capo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Volveré pronto a escribir tanto aquí como a terminar mi segundo libro. Gracias por seguir mis historias. Gran abrazo.

      Eliminar
    2. Volveré pronto a escribir tanto aquí como a terminar mi segundo libro. Gracias por seguir mis historias. Gran abrazo.

      Eliminar