HISTORIAS DE LA CIUDAD, LA NOCHE, LOS AUTOS Y LA RUTA

HISTORIAS DE LA CIUDAD, LA NOCHE, LOS AUTOS Y LA RUTA

"Ya he escrito toda la carretera. He ido rápido porque la ruta es rápida. Es sobre tí, sobre mí y sobre el camino"
(Carta de Jack Kerouac a Neal Cassady fechada el 25/5/51)





lunes, 7 de enero de 2013

SANTA FE Y CALLAO BLUES


Lo siento, pero el McDonalds y el Starbucks de Santa fe y Callao nunca serán como Cinema o como Pippo. Les falta la mística, la porteñidad, la noche, la leyenda. Las chicas más lindas de la ciudad siguen pasando y pasando incesantemente por esa esquina, pero no es lo mismo mirarlas desde adentro de un local de comidas rápidas con olor a hamburguesas rodeado de fotos de combos y promociones que desde aquel café tan cargado de sueños.
Cinema abrió sus puertas hace casi veinte años, a mitad de los noventas cuando la zona de Santa Fe y Callao era un área poblada de salas cinematográficas en ebullición –de allí su nombre- que hoy han desaparecido. Sobre Callao al lado de donde existiera el cine América se encontraba Pippo, con lo cual el plan perfecto para una salida con tu chica o con tus amigos era ir a comer a ese restaurante, luego al cine en función trasnoche y después de ello terminar con un café en Cinema, que como todo lugar digno, estaba abierto las 24 horas. Incluso antes de ir a comer era recomendable pasar un rato por Tower Records a ver CD´s de las mejores bandas y solistas del mundo allí a pocos metros, pero adivinen que: también desapareció, ya que no existe más la industria discográfica.
Cinema era un café absolutamente mágico y sería incontable el número de anécdotas que por haber vivido allí puedo relatar en primera persona. Para mí ese bar era el punto obligado de encuentro con cualquier chica en una primera cita, ya que sea ella de donde fuere, cualquier persona sabía como llegar a Santa Fe y Callao. Al mismo tiempo, por ser un lugar de 24 horas, podías ir allí luego de que las discotecas cerraran en las madrugadas cuando el sol salía y las chicas se ponían sus anteojos oscuros a la salida de Big One o del sótano de Shamrock.
Creo que una salida con pastas en Pippo, luego una película, y luego un café en Cinema tenía ese toque de porteñidad popular del “Super Vermichelli Pippo”, el placer de un evento artístico de un buen filme y por último el condimento de glamour de un cortado americano en Cinema que te servían con bombones de chocolate como acompañamiento. “People have no class” dice aquel fragmento de “Los Fabulosos Baker Boys” con aquella Michelle Pfeiffer que cantaba sobre el piano de un extasiado Jeff Bridges. Y justamente por que “la gente no tiene clase” es que poco a poco los lugares más característicos de la ciudad van desapareciendo y allí donde estaba Cinema hoy pusieron un McDonalds y al lado un Starbucks y la entrada del viejo cine América esta tapiada por inmensas placas con publicidades de teléfonos celulares.
En frente el café Filippo, desde donde escribo estas palabras mientras espero a un viejo amigo, se resiste a morir, con sus mesas de madera que gracias a Dios nunca cambiaron. ¿Quién te iba a decir, pequeño Filippo, que tu inmenso competidor Cinema de la vereda de enfrente dejaría algún día de existir para ser devorado como un Big Mac por el grasoso monstruo payasesco de las comidas rápidas en la esquina más paqueta de Buenos Aires?
¿Acaso todo aquello verdadero como los buenos bares, restaurantes, Discos y películas debe estar destinado a desaparecer? La respuesta a esa pregunta me la da el inconfundible sonido del motor cuatro cilindros con carburador Solex de mi amigo Fernando, que estaciona su Peugeot 404 blanco sobre Callao en la puerta de Filippo y desde adentro saca su mano izquierda y me invita a subir gritando: “¡vamos, vamos, che!”. Los transeúntes y los que están en las mesitas de afuera lo miran como si fuera un salvaje. Para mí es la voz heroica de los buenos viejos tiempos aullando un grito de guerra que dice simplemente “¡vamos, vamos, che!”
Dejo mi café pago sobre la mesa con propina incluida y salto a la vereda. El 404 de Fernando llena toda la esquina con olor a nafta y su sonido de luchador callejero ancestral desafía a un Ford Ka y un Honda City que tratan de pasarle lejos para no lastimarse. Paso adelante del Peugeot que mira el horizonte con sus faros redondos y antes de entrar por la puerta del acompañante le pego dos veces al metálico techo blanco con mano abierta como quien palmotea la espalda de un amigo al saludarlo: pak pak suena la chapa en la esquina y Fernando me dice: “¡fierro papá!”. Me siento a su derecha y el demencial piloto del auto de la marca del león rampante acelera llenando de música un atardecer de Barrio Norte. Nos mandamos directo por Callao en dirección hacia Libertador y el Peugeot parece deslizarse, pero lejos de toda suavidad, lo hace con la aspereza y el rugido del viejo león de los sesentas. Miro para afuera y recuerdo aquel tango de Piazzolla que hablaba de locos que veían a “la luna rodando por Callao”. Esos locos somos nosotros, pienso.
Fernando está lleno de sueños, y esos sueños viajan en un mágico 404 blanco que recorre frenéticamente las calles de la ciudad. Me habla de chicas, de viajes por la ruta y de muchas mejoras que piensa hacerle a su Peugeot que según el, lo llevará a recorrer el mundo. Otro 404 algo desvencijado nos cruza en una esquina y su conductor nos saluda pulgar para arriba. Cuando veo a sujetos como mi amigo Fernando siento que la vieja mística de lo verdadero no está perdida –tal como minutos antes estaba comenzando a creer- y quizá aquellos héroes cuya misión es rescatar lo auténtico sean tipos como mi viejo amigo del Peugeot, que prefieren apostar al desafío de revivir un 404 y salir a atronar ciudades y rutas, antes que entrar en la mentira de los planes de endeudamiento programado a cambio de autos de plástico y confort para cobardes.
Recorremos la ciudad y se hace de noche, y tenemos calor entre las chapas del 404 y el olor a nafta huele tan auténtico como la amistad, o quizá como un buen café de Cinema o un Super Vermicelli Pippo.
Cuando bajamos por Corrientes entre las luces nocturnas de los teatros, tengo la sensación de que desde otro auto a nuestro lado nos saludan el negro Olmedo y el gordo Porcel y somos parte de la película “Los Caballeros de la Cama Redonda”. Y hasta por un momento creo ver a Pappo que nos pasa con una Harley acelerando hacia el horizonte de una ciudad sin tiempo.
“Estos autos son muy agradecidos” me comenta Fernando, y agrega: “siempre te van a recompensar por haberlos rescatado”. Y yo se que no miente, al viajar en autos así siento que se puede vencer al tiempo.
“Volvé para Santa Fe y Callao”, le digo a mi amigo. “A lo mejor reabrió Cinema y vamos a tomar algo”.-


Por CÉSAR RODRIGUEZ BIERWERTH

22 comentarios:

  1. Esto que escribiste , es una verdadera "Elegía" , una obra de arte llena de recuerdos y melancolía, y de frases memorables, como cuando imaginás a Pappo en su Harley "acelerando hacia el horizonte de una ciudad sin tiempo"...pura poesía!
    Felicitaciones por poner tanta pasión en cada línea, por reivindicar lo auténtico, seguí escribiendo porque creo que nadie lo hace como vos, desde el corazón y desde las entrañas.
    No pares de darnos tus historias.."vamos, vamos, che!!! Dana.

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  2. Qué recuerdos me trajiste man, el viejo y querido Cinema, si habré intentado café de por medio estar con alguna chica, y aunque la mayoría de las veces eran sueños imposibles, alguna vez me fue bien.Yo acuerdo en todo con tu historia, mi pasión por los fierros me trajo muchos grandes amigos a mi vida, y extraño la voz de Pappo , los cafés que ya no están , al gran Olmedo, que nos dio tantos momentos de alegría, si, la tuya es una historia excelente, y vos sos de esa gente que hace que lo bueno y verdadero no muera.Un saludo de José, de Capital.

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  3. Exelente Cesar me encanto! cerre FB para recuperar vida jaja asique te lo comento por aca, la verdad me encanto y mas sabiendo quien es Fernando y el 404 un abrazo!

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    1. Hey, amigo!! gracias. Mantenete en contacto por acá. En breve subo nuevo video con narración, música e imágenes. Abrazo.

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  4. Felicitaciones César, siempre te sigo, mirá soy de Córdoba y estuve dos veces en Buenos Aires, casi no lo conozco, pero igual tu historia me llegó, describís todo tan bien, con tanta garra, con tanto corazón , que me parece ver los Bares, confiterías, los lugares que nombrás , donde viviste aventuras , y me parece que los veo, tan urbano, en una ciudad tan grande que impresiona, sabés trasmitir mucho sentimiento, por eso disfruto cada cuento , video y hasta tus temas musicales, tienen tu sello de tipo talentoso a full.Un abrazo.Miguel , de Bialet Massé, Córdoba.

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  5. Otro exito mi amigo!!! como siempre al leer en mi cabeza se hace la pelicula de lo que vas narrando y me siento ahi en esos momentos que revivimos o eso tratamos cuando subimos a nuestros bolidos.... cada vez mejor... me doy cuenta q son cada vez mejor tus cuentos porque cada vez se me hacen mas corto o los lei muy rapido...pero no... es solo que te atrapan y te metes a leerlo sin mirar el tiempo.....Felicitaciones!!!

    Relampago.

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    1. Gracias, amigo!! más allá de la amistad, sé que sos un lector de mis cuentos de la primera hora. Nos vemos, Jorge.

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  6. Felicitaciones César, te mando un abrazo grande.
    Diego "bass" Payaso.

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    1. Gracias, Diego! Buen bajista de una buena banda!

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  7. Muy bueno César, soy de Mendoza y conozco un poco Buenos Aires, claro que leerte a vos, ya son palabras grandes, amigo, sos un manual porteño! Cada lugar que nombrás es como andar en el tiempo, esos lugares vuelven a vivir en tus cuentos.Siempre te sigo.Muy buenas tus historias y videos.Hasta la próxima César, te saludo desde Barrio Rivadavia, Mendoza. Leo.

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    1. Gracias por tus palabras amigo mendocino. Un saludo!

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  8. Bien contado César, los que conocimos y disfrutamos esos lugares , sentimos muy fuerte lo que contás, Buenos Aires ya tiene una voz joven , un escritor que la conoce de día y de noche, y la sabe querer como nuestra ciudad se merece.Un saludo de Dardo, de Capital.

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    1. Un honor leer tu comentario. Dardo Javier. Un saludo.

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  9. Tu historia me trae buenos , imborrables recuerdos, y vos los ponés ahí, tan claros que los puedos ver otra vez, como si fuera tan fácil escribir los recuerdos, te felicito, sos un groso con tus cuentos, no me pierdo tus videos y cantás con la fuerza de nuestras máquinas de metal con corazón , ya estoy deseando leer tu próximo cuento César, un maestro! Un abrazo de Luis, el "gallego", de San Telmo.

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    1. Gracias, Luis. Y también a todos por tan buenos comentarios. Me dan toda la fuerza para seguir adelante. Abrazo!

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  10. Felicitaciones César! Una histpria buenísima, me transportaste en el tiempo, y me hiciste revivir mis años salvajes, qué grandes recuerdos, hermano, espero que tengas el éxito que te merecés por tu talento de escritor , metele siempre a tus obras , también te agradezco tu saludo para el 2013, yo también te deseo que tus proyectos se cumplan y recibas todo el reconocimiento que merecés por tu obra, tu voz espectacular y seguí con ganas, que estamos con vos, muy emocionante tu homenaje a Guillermo Nimo, tenías que ser vos el que por esa cosa mágica de la noche porteña te lo encontraras para sacarte esa última foto con él, dos capos totales , de ditisntas épocas en un abrazo eterno, parece salido de alguno de tus cuentos.Te saluda Pablo, de Flores.

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    1. Gracia, Pablo. Los cuentos como este y muchos más son un poco eso que comentás, como el encuentro en una pizzería porteña con Guillermo Nimo, algo que traspasa el tiempo o la vida y la muerte. Esa cosa mágica que trato de reflejar. Abrazo.

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  11. Qué buena historia César, y cuántos buenos recuerdos, tenés razón, subamos a nuestras máquinas , tan fuertes como las memorias que nos alegran la vida, y vamos para Santa Fe y Callao, que a lo mejor reabrió Cinema , y vamos a tomar algo! Dante , de Capital.

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  12. Excelente tu historia, me emocionaste, gracias por tu saludo, te deseo un 2013 lleno de felicidad y que sigas escribiendo y con tus temas musicales que la rompen, man.Y tu foto con Nimo, un regalo del destino, de Dios, como lo veas, pero un gran regalo, para él, para vos y para todos nosotros, los que siempre te seguimos, que se cumplan tus sueños, amigo, te saludo desde Balvanera.Horacio.

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  13. Me gustó mucho tu historia, me llenó de buenos recuerdos, y ahora está entre mis favoritos , junto a "La noche del Impala"( obra única), "Charla con un puma", " The sky is crying", y "El auto fantasma", obvio que "La Segunda Cruzada" y "Manifiesto" son dos clásicos que merecen la respuesta que tuvieron, y aún siguen teniendo, inolvidables.Te felicito y te agradezco tu saludo de Año Nuevo, que se cumpla todo lo que soñás, y que tengas siempre el éxito que merecés.Te mando un abrazo desde Luján, allí vivo, y muy seguido por mi trabajo voy a la Capital, y reconozco y recuerdo los lugares que nombrás, y que también son parte de mi historia, nunca me olvido la impresión que tuve la primera vez que viajé a la gran ciudad de pibe, al lado de mi viejo, desde entonces guardé cada momento , cada lugar, de esa ciudad con magia y que para mi, con mi alma provinciana , es majestuosa.Seguí escribiendo, sos un maestro.Facundo.

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  14. Mientras haya maravillosos tipos como vos, que conozcan el corazón de nuestra ciudad , sus historias y lugares de los cuales fuimos, (todavía somos), protagonistas , tendremos una Buenos Aires viva , que lucha por sobrevivir a la mediocridad y a la indiferencia, me gustan tus historias porque tienen gusto a aventura y misterio, porque traen el recuerdo de los buenos y míticos Bares que reviven en tus líneas, así que no te preocupes hermano que hay Buenos Aires para rato...¿no ves que va la luna rodando por Callao?" Beto, de Capital.

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